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El Museo Hacienda de Santa Mónica es un tesoro histórico y cultural ubicado en Ignacio Manuel Altamirano 3, Ex-Hacienda de Santa Mónica, Tlalnepantla de Baz, Estado de México (C.P. 54050).

Este sitio, fácilmente accesible desde la zona metropolitana de la Ciudad de México, combina arquitectura colonial con una valiosa colección de arte decorativo, ofreciendo una experiencia inmersiva en la historia virreinal y del siglo XX.

Orígenes coloniales (siglo XVI)

La historia de la hacienda se remonta al año 1573, cuando los frailes agustinos del Convento de San Agustín en la Ciudad de México adquirieron las tierras, la casa principal y terrenos colindantes. El nombre “Santa Mónica” honra a la madre de San Agustín, figura central en la tradición agustiniana.

Durante el periodo virreinal, esta propiedad se convirtió en una de las principales productoras y abastecedoras de cereales del Valle de México. Su función primordial era la agricultura extensiva: cultivo de maíz, trigo y otros granos, así como la molienda y almacenamiento de harina. Los agustinos expandieron las instalaciones con molinos, trojes, capillas y dependencias para trabajadores, convirtiéndola en un centro económico clave que abastecía a la capital novohispana.

Cambios de propiedad y siglo XIX-XX

A lo largo de los siglos, la hacienda cambió de manos varias veces. Tras la independencia de México y las reformas liberales del siglo XIX —incluyendo las Leyes de Reforma que afectaron las propiedades eclesiásticas—, pasó a propietarios privados. En el siglo XIX y principios del XX, continuó operando como unidad agrícola, aunque con menor escala debido a los cambios socioeconómicos.

Un punto de inflexión ocurrió en 1947, cuando el empresario y coleccionista Antonio Haghenbeck y de la Lama adquirió la propiedad. Haghenbeck, apasionado por el arte y la preservación patrimonial, decidió no solo restaurar el casco antiguo —que presentaba deterioro por el paso del tiempo y el crecimiento urbano de Tlalnepantla—, sino también transformarlo en un espacio para exhibir su extensa colección personal de arte ornamental y decorativo.

La restauración y conversión en museo

La restauración fue meticulosa: se conservaron elementos arquitectónicos originales como muros de adobe y piedra, techos de viguería, patios empedrados, arcos coloniales y la capilla privada. Antonio Haghenbeck destinó el inmueble a preservar su acervo, que incluye piezas de mobiliario europeo y mexicano de los siglos XVII al XIX, porcelanas, cristalerías, lámparas, tapices, pinturas, esculturas religiosas y objetos de arte decorativo.

Tras su fallecimiento, la hacienda pasó a formar parte de la Fundación Cultural Antonio Haghenbeck, que administra el museo junto con otros espacios culturales. Esta fundación asegura la conservación y difusión del patrimonio.

La colección y espacios actuales

Hoy en día, el Museo Hacienda de Santa Mónica cuenta con más de 20 salas distribuidas en el casco principal, donde se exhiben las colecciones temáticamente. Los visitantes recorren salones que evocan ambientes domésticos de la época virreinal y porfiriana: comedores con vajillas finas, salas de estar con muebles tallados, dormitorios con camas de dosel y piezas de arte sacro.

Los patios interiores y jardines exteriores complementan la experiencia; estos espacios verdes incluyen fuentes, esculturas, árboles frutales centenarios y áreas arboladas que invitan a la contemplación. El contraste entre la serenidad de los jardines y el bullicio urbano circundante resalta el valor de este oasis histórico.

Actividades y usos del espacio

El museo no solo es un repositorio estático: organiza actividades culturales, exposiciones temporales, conciertos, talleres y eventos educativos. También se renta para bodas, eventos sociales y corporativos en sus amplios jardines (uno con capacidad para hasta 1,200 personas y otro para 400), manteniendo el respeto por su carácter patrimonial. La Parroquia de Santa Mónica, ubicada a un costado, permite celebrar ceremonias religiosas en un entorno histórico.

Información práctica para visitar

El museo abre al público principalmente los domingos de 11:00 a 17:00 horas, con recorridos guiados incluidos en la entrada. Entre semana, se requiere cita previa a través de los teléfonos 55 2614-0393 o 55 2614-0164, o vía correo (aeducativa.haghenbeck@gmail.com) y el sitio oficial (museoshaghenbeck.mx).

El costo es accesible: $30 pesos para entrada general, y $20 para estudiantes, maestros e INAPAM (con credencial). La ubicación en Tlalnepantla facilita el acceso desde avenidas principales como Vía López Mateos o Periférico Norte, y está cerca de zonas como Satélite.

Por qué visitar este lugar

Este museo destaca por su capacidad de transportar al visitante a épocas pasadas sin perder conexión con el presente. En un contexto donde muchas haciendas históricas han desaparecido por la urbanización acelerada del Estado de México, Santa Mónica se mantiene como testimonio vivo del pasado agrícola y religioso de la región.

Su colección no solo refleja el gusto refinado de Haghenbeck, sino también la evolución del arte decorativo en México, influido por corrientes europeas y tradiciones locales.

Visitar el Museo Hacienda de Santa Mónica es, en esencia, un viaje a través de cinco siglos de historia: desde la evangelización agustina y la economía virreinal, hasta la preservación patrimonial del siglo XX. En medio del ajetreo metropolitano, ofrece un refugio de belleza, tranquilidad y conocimiento, recordándonos la importancia de conservar nuestro legado cultural.

Si buscas un plan cultural diferente cerca de la Ciudad de México, este lugar merece sin duda una visita.

Museo Hacienda de Santa Mónica

Museo Hacienda de Santa Mónica

Ignacio Manuel Altamirano 3, Ex-hacienda de Santa Monica, 54050 Tlalnepantla, Méx.

https://maps.app.goo.gl/yQBkJvHTRBim8E2c7

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