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La Ex-Hacienda Buena Vista, ubicada en Vista Hermosa de Negrete, Michoacán, es un testimonio de la riqueza histórica y cultural de la región de la Ciénega de Chapala. Junto con la Hacienda El Molino, formó el núcleo fundacional del municipio de Vista Hermosa, nombrado en honor al hacendado José María Negrete, cuya filantropía dejó una marca perdurable.
Este sitio, que data del siglo XVI, refleja el auge y declive de las haciendas coloniales mexicanas, su papel en la agricultura y la vida social, y su transformación en un símbolo de identidad local. Este artículo explora su historia, arquitectura, impacto cultural y potencial actual, conectando con el interés por las haciendas tlaxcaltecas y la evolución histórica de México.
Orígenes Coloniales y Desarrollo
La Ex-Hacienda Buena Vista tiene sus orígenes en 1526, cuando se otorgaron tierras a ganaderos en la región, según documentos históricos. Situada en el fértil valle de la Ciénega de Chapala, a 1532 metros sobre el nivel del mar y aproximadamente a 166 km de Morelia, la hacienda se benefició de los suelos irrigados por el río Duero y el lago de Chapala. Estas condiciones favorecieron la agricultura, especialmente el cultivo de cereales y la ganadería, que fueron pilares de la economía colonial. En el siglo XVII, la hacienda pasó a manos de las familias Salceda y Andrade, consolidándose como un centro productivo.
En el siglo XIX, la hacienda alcanzó su apogeo bajo la administración de Francisco Gregorio Velarde de la Mora, conocido como “El Burro de Oro” por su riqueza y sus ideas conservadoras. Durante la Intervención Francesa (1862-1867), Velarde, nombrado prefecto y comandante militar de Zamora por el general Uraga, recibió al emperador Maximiliano en su paso hacia Guadalajara. Sin embargo, tras la derrota monárquica, fue fusilado en 1867, y sus propiedades, incluida Buena Vista, fueron confiscadas. La hacienda fue adquirida por José María Negrete, quien impulsó mejoras como la construcción de una escuela en la Hacienda El Molino, un gesto que le valió el reconocimiento en el nombre del municipio.
Arquitectura y Características
La Casa Grande de la Ex-Hacienda Buena Vista, hoy parte del palacio municipal de Vista Hermosa, es un ejemplo destacado de la arquitectura hacendaria colonial. Construida con muros de adobe y piedra, la estructura refleja la robustez necesaria para la vida rural de la época, con patios amplios, corredores y una capilla que, según relatos, Velarde usaba para observar a las mujeres que asistían a misa. La capilla, aunque en estado de deterioro, conserva elementos coloniales, pero requiere restauración urgente, como señalan habitantes locales. Las trojes, caballerizas y almacenes, típicos de las haciendas, completaban el conjunto, diseñado para ser autosuficiente.
La hacienda se distingue por su integración con el paisaje de la Ciénega, con matorrales de huizache, mimosa y mezquite, y una fauna que incluye zorrillos, comadrejas y tlacuaches. Aunque parte de las estructuras originales se han perdido, la Casa Grande permanece como un Monumento Histórico, reconocida por su valor arquitectónico y cultural por la Universidad de Guadalajara. Su diseño funcional, con espacios para la producción agrícola y ganadera, evoca el esplendor de las haciendas michoacanas, similar a las pulqueras de Tlaxcala.
Impacto Social y Cultural
La Ex-Hacienda Buena Vista fue más que un centro económico; fue un núcleo social que dio origen al pueblo de Vista Hermosa. Los peones y sus familias, dedicados a la agricultura, formaron una comunidad que evolucionó hasta convertirse en el municipio actual, fundado el 1 de diciembre de 1921, tras una “minirevolución” local que destituyó al último hacendado. Este evento, apoyado por el general Francisco J. Mújica, marcó la unión de Buena Vista y El Molino, consolidando la identidad de Vista Hermosa de Negrete.
Culturalmente, la hacienda está vinculada a tradiciones locales, como la danza de los apaches, donde los bailarines pintan de negro los rostros de los espectadores, y la fiesta de la Virgen de Guadalupe. Las carnitas de cerdo y becerro, emblemáticas de la región, son un legado de la vida hacendaria, cuando los trabajadores compartían alimentos en torno a la hacienda. Relatos locales, como los de Jaime Ramos Méndez, describen a Velarde como un personaje controvertido, cuyas excentricidades, como espiar desde su ventana, alimentan leyendas que enriquecen la narrativa de la hacienda.
La Revolución Mexicana y Transformaciones
La Revolución Mexicana transformó radicalmente a Buena Vista. La reforma agraria redistribuyó sus tierras entre ejidatarios, fragmentando el latifundio. Aunque la Casa Grande sobrevivió, muchas estructuras cayeron en desuso o ruinas, un destino común para las haciendas mexicanas. La confiscación de las propiedades de Velarde tras su ejecución marcó el fin de la era hacendaria, pero la escuela construida por Negrete aseguró que su legado perdurara en la memoria colectiva.
En el siglo XX, la hacienda perdió su función productiva, pero su casco principal se adaptó como palacio municipal, preservando su importancia administrativa. Sin embargo, la falta de mantenimiento ha generado preocupación entre los habitantes, quienes lamentan el deterioro de la capilla y otras estructuras. Un museo local, ubicado frente a la plaza municipal, resguarda datos históricos y artefactos de la hacienda, pero carece de recursos para una conservación integral.
Relevancia Actual y Potencial Turístico
Hoy, la Ex-Hacienda Buena Vista no es un destino turístico tan desarrollado como las haciendas de Tlaxcala o la Hacienda San José Vista Hermosa en Morelos, pero su potencial es significativo. La Casa Grande, como palacio municipal, es accesible al público, y el museo ofrece una ventana a la historia de la región. La cercanía a Zamora (20 km) y la riqueza natural de la Ciénega, con su flora y fauna, podrían integrarse en una ruta turística que combine historia y ecoturismo, similar a la Ruta de las Haciendas Pulqueras de Tlaxcala.
Los visitantes pueden explorar los vestigios arquitectónicos, disfrutar de la gastronomía local, como las carnitas, y participar en festividades como el día de la Virgen de Guadalupe o la conmemoración del 1 de diciembre, que celebra la fundación del municipio. Sin embargo, la falta de infraestructura turística, como hoteles o recorridos guiados, limita su atractivo. Iniciativas como las de brunoticias.com sugieren un interés creciente en promover Vista Hermosa, pero se necesita inversión para restaurar la capilla y otros elementos.
Conexión con el Contexto de Tlaxcala
El interés por las haciendas tlaxcaltecas, como Soltepec o Tenexac, se refleja en la Ex-Hacienda Buena Vista por su papel como centro económico y social. Mientras que Tlaxcala destaca por el pulque y la tauromaquia, Buena Vista comparte el modelo de autosuficiencia colonial y la influencia de la reforma agraria. Su integración con la comunidad, similar a la de las haciendas tlaxcaltecas, subraya su valor como patrimonio vivo, aunque requiere mayor atención para su conservación.
La Ex-Hacienda Buena Vista es un pilar de la historia de Vista Hermosa de Negrete, desde su fundación en el siglo XVI hasta su transformación en un símbolo municipal. Su arquitectura colonial, su papel en la agricultura y la vida social, y las leyendas que la rodean la convierten en un sitio de gran valor cultural. Aunque enfrenta desafíos de conservación, su potencial como destino turístico y educativo es inmenso, especialmente si se integra con la riqueza natural y cultural de la Ciénega de Chapala. Al igual que las haciendas de Tlaxcala, Buena Vista es un puente entre el pasado colonial y el presente, invitando a explorar la historia viva de Michoacán.


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