En el estado de Jalisco, donde la historia y la arquitectura colonial se entrelazan, se…

Ubicada en el municipio de Tocatlán, en el estado de Tlaxcala, la Ex Hacienda San Juan Acocotla —también conocida simplemente como Ex Hacienda Acocotla— es un testimonio evocador de la historia agraria, social y cinematográfica de la región.
A una altitud superior a los 2 500 metros sobre el nivel del mar, esta finca construida entre los siglos XVIII y XIX se inserta en un paisaje que conjuga el pasado colonial con la memoria viva del altiplano mexicano.
Historia y origen
La hacienda se erigió durante la época colonial y la primera mitad del siglo XIX, cuando grandes propiedades agrícolas y ganaderas se extendían por el territorio tlaxcalteca. Sus instalaciones incluían trojes, establos, calpanerías (viviendas de los peones), una capilla y la casa principal del hacendado. El municipio de Tocatlán, cuyo nombre proviene del náhuatl toca = araña y -tlan = lugar, formó parte de este sistema agrario regional centrado en la producción pulquera, ganadera y textil.
Durante los primeros años del siglo XX, la hacienda vivió un cambio significativo: fue abandonada por su propietario y posteriormente saqueada durante los conflictos sociales que preludiaron la Revolución Mexicana. En 1915 el gobierno intervino la finca, marcando el fin de su época de esplendor y el inicio de su deterioro progresivo.
Arquitectura y estado actual
Hoy, la Ex Hacienda Acocotla conserva solo parte de su estructura original. Los muros en ruinas y los vestigios arquitectónicos permiten imaginar la magnitud que alguna vez tuvo. Aún se distinguen los restos de la capilla de San Juan Bautista, la antigua casa del hacendado y las calpanerías donde vivían los trabajadores. Sin embargo, el paso del tiempo y la falta de conservación han dejado el conjunto en estado de abandono, lo que convierte la visita en una experiencia más contemplativa que turística.
Este aire de ruina le da un halo romántico y melancólico. La vegetación se ha ido apropiando de los espacios, y el visitante puede percibir el contraste entre lo que fue una gran hacienda y la serenidad del entorno rural que ahora la rodea.
Relación con el cine y la cultura popular
Una de las facetas más interesantes de la Ex Hacienda Acocotla es su relación con el cine. En 1955, parte de la película La Escondida, protagonizada por María Félix y Pedro Armendáriz bajo la dirección de Roberto Gavaldón, fue filmada en este lugar. Este hecho le otorga un valor adicional, especialmente para los aficionados al cine clásico mexicano, pues al recorrer sus muros se puede sentir la atmósfera de una época en que el cine nacional encontraba en las haciendas su escenario ideal.
El entorno: Tocatlán y sus tradiciones
Tocatlán es un pequeño municipio que conserva su identidad rural, sus fiestas patronales —como la de la Virgen de la Asunción, celebrada cada 13 de agosto— y su herencia cultural ligada a la agricultura tradicional. La ubicación de la hacienda, en las afueras del poblado, ofrece al visitante una experiencia de tranquilidad y conexión con el paisaje tlaxcalteca, caracterizado por su cielo amplio, su vegetación de magueyes y su aire limpio de montaña.
Además, la visita puede complementarse con un recorrido por el propio municipio, donde destacan el templo de Santa María, la producción artesanal en fibras naturales y la gastronomía típica basada en maíz, quelites y mole.
Visitar la Ex Hacienda Acocotla
Para llegar desde el centro de Tocatlán se requiere un breve trayecto en automóvil. La zona está señalizada y puede accederse fácilmente siguiendo las rutas locales hacia la “Ex Hacienda Acocotla”.
Se recomienda llevar calzado cómodo, ya que el terreno es irregular, así como protección solar y agua, pues el sol en el altiplano puede ser intenso. Conviene recordar que no se trata de un sitio con infraestructura turística moderna, sino de un espacio histórico en ruinas, ideal para pasear, tomar fotografías y disfrutar del silencio y la atmósfera del lugar.
Los mejores momentos para visitarla son las primeras horas del día o el atardecer, cuando la luz resalta las texturas de los muros y crea un ambiente especial para la contemplación. Quienes busquen una experiencia más completa pueden aprovechar para recorrer también el pueblo de Tocatlán y participar, si la fecha lo permite, en sus festividades religiosas y culturales.
Un sitio para el viajero reflexivo
La Ex Hacienda Acocotla no es un destino de masas, sino un lugar que invita a la reflexión. Representa un punto de encuentro entre la historia agraria, los movimientos sociales y la vida rural actual. Sus ruinas son testimonio del paso del tiempo, de los antiguos hacendados y de los peones que trabajaron la tierra, pero también de la transformación del México rural a lo largo de los siglos.
Para un artículo de viaje, este sitio ofrece un equilibrio perfecto entre paisaje, historia y emoción. Puede describirse como una “ruina evocadora”, un rincón que permite al visitante no solo observar, sino imaginar. Caminar entre sus muros es entrar en diálogo con el pasado, con los ecos de la vida cotidiana de otro tiempo y con la memoria de un país que se reconstruye a partir de sus vestigios.
En suma, la Ex Hacienda San Juan Acocotla es un lugar para quienes buscan experiencias auténticas y serenas. Un espacio que guarda la esencia del campo tlaxcalteca y que, con su belleza silenciosa, recuerda que la historia de México también se cuenta en los rincones olvidados donde la piedra, el viento y la luz siguen dialogando con la memoria.


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